
Estamos en el descanso luego de un extraño fin de semana de Estrellas en la NBA donde un nuevo formato enfrentando equipos de jugadores norteamericanos contra el resto del mundo llamó la atención, pero no fue tan espectacular como se esperaba, aunque mucho mejor que las cascaritas a las que nos tenían acostumbrados entre el Este y el Oeste.
Pero no quiero hablar del juego de estrellas sino de lo estelar que han estado jugando los Hornets en las últimas semanas, hilando nueve victorias, peleando… literalmente, a golpes contra el líder del Este, los Pistons de Detroit, en un duelo que apenas les ganaron y provocó varias expulsiones y suspensiones para luego derrotar a Atlanta antes de irse a este descanso.
De esta forma, faltando la última tercera parte de la temporada regular, el equipo de Charlotte se encuentra hoy en la novena posición de la Conferencia del Este y, si la temporada terminara hoy, tendrían derecho a participar en el “play-in”, o repechaje, por un boleto a los Playoffs pese a un récord perdedor de 26 triunfos y 29 derrotas.
Lo importante es que está racha no parece ser casualidad sino el resultado que los aficionados esperaban desde hace años. Todos los jugadores sanos, LaMelo por fin desquitando el sueldo, Miles Bridges sacando el colmillo, Brandon Miller madurando a pasos agigantados y la sorpresa, el novato Kon Knueppel ganando la titularidad y aportando 20 puntos por partido además de una banca complementaria que responde y cuando menos 3 jugadores de refresco de calidad en cada partido.
Vienen Houston y Cleveland este jueves y viernes respectivamente al Spectrum Center, dos buenas pruebas, contra equipos de calidad de playoffs, para la quinteta de casa que esperemos continue la buena racha y consiga un boleto a los playoffs luego de muchos años de sequía.
Estaremos pendientes.
Por Hernán Mena
hernanmena@lagambetasportscarolinas.com