
Todavía no termina la semana y cuando pensábamos que ya teníamos una idea de como estaba cada equipo la NFL nos comprobó, desde el jueves, que como dice el dicho “un domingo cualquiera” el equipo que crees la tenía fácil sufre una derrota humillante y nada, nada es seguro.
Como dije, comenzamos el jueves con unos Halcones que no habían levantado aplastando a los Empacadores en Green Bay y en los juegos del domingo al mediodía Washington con Marcus Mariota le ganó nada menos que a los actuales campeones con todo y el regreso de Sam Darnold. Fue un juego complicado bajo la lluvia, pero la defensiva de Seattle fue simplemente aturdida por la variedad de jugadas inteligentes presentadas por Dan Quinn demostrando que a veces puede más el colmillo del entrenador.
Y hablando de colmillo, que tal Aaron Rodgers y los Acereros que no tuvieron problemas jugando al tu por tu a unos Bengalies que habían estado sensacionales. Al final fue la defensiva con una captura a Joe Burrow forzando un balón suelto para sellar una cerrada victoria en un partido entretenidísimo.
Los Cargadores y Jets también quisieron dar la sorpresa, pero al final del día los Bills y Leones recobraron la compostura y sacaron sus respectivos partidos mientras que Houston cayó en Indianápolis gracias a una intercepción en la zona de anotación en la última jugada ofensiva del partido para ellos.
Mientras todo esto pasaba en un partido realmente malo, trabado y lleno de errores Deshawn Watson hizo lo suficiente ante una defensiva de las Panteras que no pudo contener en el momento adecuado mientras que Bryce Young y la ofensiva jugaban su peor partido en lo que va del año, pero se mantenían en la pelea a base de goles de campo. Cuando por fin las Panteras le dieron la vuelta al partido y lo habían amarrado gracias a una intercepción en la zona de anotación un error mental del apoyador Bobby Okereke, golpeando tarde a Watson, anuló la jugada permitiendo a Cleveland dar la voltereta que fue sellada con una intercepción de último minuto a Young.
Marcador final 21-18 que pone a las Panteras con récord perdedor y esperando la visita de Detroit en el partido estelar del próximo domingo en la noche, dándoles 7 días y unas cuantas horas para mejorar y corregir, sobre todo los errores defensivos, para evitar caer en un hoyo más profundo.

Por Hernán Mena
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