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La reivindicación de Sam Darnold

La reivindicación de Sam Darnold

El gran portero argentino Miguel Marin, quien fuera figura en el Cruz Azul de los 70’s, llevando al equipo, junto con otros grandes jugadores, a su época de mejores glorias, será recordado por una jugada, el horrendo autogol que cometió contra el Atlante al resbalarse el balón de sus manos.


Asimismo, el mariscal Sam Darnold, pese a ser el único de su generación con un anillo de Súper Tazón, antes que Lamar Jackson, antes que Josh Allen, antes que la “Diva” Mayfield, será recordado por aquel lunes en la noche cuando jugaba para los Jets y enfrentando a los Patriotas, con micrófono en el casco, dijo que “veía fantasmas”.


El domingo pasado Darnold dejó de ver fantasmas, no cometió errores y aunque no fue el jugador más valioso, merito entregado al corredor Kenneth Walker III y que merecería realmente el grupo defensivo de Seattle, su actuación modesta fue suficiente para manejar el partido y ayudar a los Halcones Marinos a una fácil victoria sobre Nueva Inglaterra.


La verdad, casi nadie esperaba que los Patriotas consiguieran un séptimo campeonato que los colocaría, históricamente hablando, como el mejor equipo de la NFL de todos los tiempos, al menos en números fríos. Los apostadores de Las Vegas los tenían perdiendo por cinco puntos y les fue peor que eso. Una vez detenidos en la primera serie del tercer cuarto ya se les veía con esa cara entre resignación y desesperación de los que no saben que hacer para salir del hoyo. Para el jovencito maravilla de Huntersville, Drake Maye, las luces del partido más importante fueron demasiado. Toda la afición villamelona de Charlotte, que andaba lista para celebrar la victoria, se quedó con el Jesús en la boca.


Pero volvamos a Sam Darnold, el mismo Darnold que abuchearon hace algunos años los aficionados de las Panteras que andaban tan alzados hace unos días con Maye. El mismo Darnold que veía fantasmas en Nueva York cuando casualmente lo que tenían en común los Jets y Carolina cuando Darnold estaba al centro era una línea ofensiva de papel que no le permitía pensar y hacía casi imposible poder realizar incluso jugadas básicas. El que no me crea le puede preguntar al mismo Mayfield o incluso a Bryce Young al que hace 2 años casi hacen pomada.


Y tampoco hay que hacer tanto ruido, Darnold no es Brady, Manning o Montana, es simplemente un mariscal eficiente y sólido. No va a romper ningún récord, pero el domingo pasado y a lo largo de los últimos dos años demostró que es muy fácil echarle la culpa a una persona por la ineptitud de un grupo. Error de los Vikingos soltarlo, ganancia para Seattle, así es el deporte. Hoy Sam celebra, en equipo, una victoria que otros no tienen, precisamente, por no serlo.

Por Hernán Mena
hernanmena@lagambetasportscarolinas.com

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